TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE NORTEAMERICA

  • El objetivo más elemental de cualquier estrategia económica es crecer. El crecimiento debe ser, además, sustentable y justo, pero lo más elemental es que logre crecimiento real. La primera gran promesa del neoliberalismo y particularmente de los promotores del TLCAN es volver a lograr un crecimiento estable y sostenido. La realidad ha sido otra: el saldo global del período neoliberal y también durante la vigencia del TLCAN es un muy pobre crecimiento medido por el PIB por habitante.
  • El gobierno y las cúpulas empresariales mexicanas han pregonado los éxitos del TLCAN y para ello ha utilizado el que hemos tenido superávit comercial con Estados Unidos. Además, aducen el crecimiento espectacular de nuestras exportaciones y especialmente las manufactureras. Sin embargo, es muy importante hacer un análisis más fino para ver los claro-obscuros de los resultados comerciales del TLCAN y en general de la apertura comercial. Analizaremos primero la balanza comercial para luego profundizar en el papel del comercio exterior en la estrategia económica.
  • México es el país que tiene más tratados de libre comercio. El déficit o superávit en nuestro comercio con el mundo está íntimamente relacionado con los ritmos de crecimiento de la economía. Como se puede ver en el cuadro siguiente, en todas las etapas de crecimiento importante de la economía caemos en déficit comercial. Ello sucede incluso en la época anterior a la apertura comercial como es el caso de 1970-1981. Por supuesto el déficit por punto de crecimiento del PIB es menor en la época anterior a la apertura comercial.
  • La peor época fue la de Salinas. En la primera etapa de la apertura comercial en que tenemos en general un contexto de estancamiento o recesión (1982-1988) se logra un superávit comercial con el mundo de 59,150 mdd. En la segunda etapa en que se acelera la apertura y la economía logra crecer (1989-1994) tenemos un déficit comercial con el mundo de 55,633 mdd. De 1997 a 2000, cuando la economía vuelve a crecer después de la gran recesión de 1995, volvemos a caer en déficit (18,188). Es claro que el superávit sólo se logra en los períodos de recesión o estancamiento. En el período del TLCAN tenemos un déficit comercial acumulado con el mundo de 23,032 mdd. a pesar del superávit de 1995-199629.
  • En la estrategia neoliberal de la que el TLCAN forma parte, el sector exportador es un eje estratégico. La estrategia gubernamental es convertir las exportaciones manufactureras en el motor de la economía y en la generación de más y mejores empleos. Los datos gruesos que presume el gobierno parecen mostrar que así ha sido. Como analizamos anteriormente, los sectores exportadores son los que han mostrado mayor dinamismo de crecimiento en los últimos años y el grueso de nuestras exportaciones son manufacturas. Sin embargo, un análisis más profundo muestra que las exportaciones no son motor del resto de la economía. El sector exportador se ha convertido en un enclave con cada vez menos efecto de arrastre sobre el resto de la economía y en la creación de empleos. El mayor problema de la apertura comercial tal y como se negocio en el TLCAN, son los daños que ha causado a la industria nacional, su profunda desnacionalización y desconexión del resto de la economía. Es verdad que estos problemas de la planta productiva son anteriores al TLCAN y que tienen múltiples causas. Sin embargo, el TLCAN ciertamente no colabora para aminorarlos. Veamos brevemente como lo pactado en el TLCAN no solo no ayuda a superar los problemas de la economía mexicana, sino los agudiza. Las reglas de origen pactadas en el TLCAN no favorecen el aumento del contenido nacional de las exportaciones ya que sólo exigen contenido regional y no nacional. El nombre "reglas de origen" hace pensar que se exigirá que contenga un determinado porcentaje de insumos originarios del país que lo pretende exportar. Pero no es así. Tras de un muy complicado mecanismo de cálculo, lo que exige es que tenga un porcentaje de contenido de la región, es decir, de Estados Unidos, Canadá o México. Lo mismo se negocia en el Tratado con Europa. Se dice que las empresas exportadoras no compran a empresas mexicanas debido a lo poco competitivo de nuestras industrias, pero no siempre es así. Las grandes empresas no están obligados a someter a concurso sus compras como si lo está el Estado y las Empresas públicas. Por lo que muchas veces las empresas mexicanas ni siquiera tienen oportunidad de competir. En realidad las grandes empresas transnacionales han impulsado los tratados de libre comercio para facilitar su integración intra-firma sin tener que cumplir diversos requisitos o normatividad de las legislaciones de cada país. La globalización neoliberal busca en el fondo la integración de las distintas plantas de las grandes corporaciones transnacionales, no tanto la integración de los países en que operan a la economía mundial.